¿Estás cuidándote bien? Señales cuando algo no va bien

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– “No puedo, estoy a dieta”

– “Me lo he ganado”

– “He pecado”

– “El lunes empiezo”

– “Me he pasado, voy a compensar con ejercicio, cenando poco…”

Estas frases son indicativas de restricción, de sufrimiento y de sensaciones negativas. Si tenemos intención de cuidarnos, de mejorar en el aspecto nutricional y de alimentación, hay que enfocarlo de manera distinta. 

¿Qué señales nos indican que alguien no está yendo por el buen camino en este propósito?

– Relacionar el éxito de la dieta con la pérdida, no con el mantenimiento. Necesitamos crear adherencia, mantener en el tiempo aquello que hemos conseguido. No es un sprint sino una carrera de fondo.

– Cuando el pensamiento de la alimentación monopoliza su mente, todas sus conversaciones, le condiciona… esta persona no está teniendo una relación sana con la comida. Está creando una “obsesión”.

– Cuando se pesan constantemente. No hay que pesarse. Es un parámetro muy limitado y nos condiciona muchísimo psicológicamente. Somos un conjunto de muchas masas diferentes, agua, músculo, grasa… Nuestro peso puede cambiar durante el día, según nuestro momento hormonal, etc. No es un valor de referencia. 

– Concebir comer sano, con comer aburrido o soso. Tiene que “saber rico”. Debemos ser curiosos con la alimentación, que visualmente sea apetitoso, agradable, cocinarlo, probar, tener una alimentación consciente.

– Cuando consideran que estar haciendo bien las cosas, es sufrir o pasar hambre. Cuanta menos sensación de restricción, cuantas menos sensaciones negativas tengamos, mayor refuerzo positivo. 

– Cuando ponen excusas para llevar una buena alimentación o hacer ejercicio. Hay que PRIORIZARSE. Tenemos tiempo para lo que queremos. Esto cuesta, porque es muy difícil hacer autocrítica, pero esta es necesaria para poder avanzar y mejorar.

– Cuando les condiciona en su día a día, si hablamos de mantenerlo en el tiempo, tendrá que resultar cómodo para toda la familia, tendré que poder salir a cenar con mi pareja, amigos… etc.

– Cuando el paciente tiene un concepto de la alimentación, basada en fuentes de poca evidencia científica, tópicos, consejos de conocidos. 

“Esto nunca, esto siempre, esto no que engorda…” son afirmaciones demasiado tajantes que no sirven para toda la población.

– Si la única motivación para cuidarse es el peso, pues una vez conseguido ese objetivo pierden la motivación. Entonces hay que buscar un objetivo, una motivación que no tenga fin. Como por ejemplo:  Me encuentro bien, con energía, sana.

– Si quieren mejorar su estilo de vida, sólo a través de la alimentación, esto no es correcto, ya que no hay estilo de vida sano sin actividad física. El ejercicio también es primordial.

– Cuando solicitan algo que sea rápido, sin organización, sin pensar, sin planificar. Ya que es todo lo contrario a lo que se busca, la alimentación saludable requiere un mínimo de planificación.

Si te has sentido identificado y eres de esas personas que cumple con todas o muchas de las “malas” señales, reflexiona sobre ello e intenta cambiar el enfoque.